Contar tu historia no es solo recordar; es también descubrir lo que vivieron otros antes que vos. Entrevistar a tus familiares es una de las formas más hermosas —y a veces más difíciles— de conectar con tu pasado y dar forma a tu autobiografía o memoria de vida. Si estás empezando a pensar cómo escribir mi historia de vida, este paso es fundamental.
Tabla de contenidos
- ¿Por qué entrevistar a tus familiares?
- Antes de la entrevista: preparación emocional y técnica
- Durante la entrevista: cómo crear un ambiente íntimo
- Después de la entrevista: reflexionar, guardar y usar
- Ejemplos reales y consejos de autores
- Preguntas frecuentes
¿Por qué entrevistar a tus familiares?
Porque hay historias que no viviste pero que te hicieron ser quien sos. Hay detalles que no vas a encontrar en fotos, ni en cartas, ni en documentos. Solo en la voz temblorosa de tu abuela o en ese silencio largo de tu padre cuando le preguntás por su infancia.
La memoria es colectiva. Una autobiografía honesta se apoya en los recuerdos de otros. Además, preguntar es una forma de decir: “Te veo. Me importa lo que viviste”.
Una verdad de Marguerite Yourcenar
“Lo que no se dice se pudre. Y lo que no se escucha también.” — *Marguerite Yourcenar*
Antes de la entrevista: preparación emocional y técnica
1. Elegí bien a quién entrevistar
Empezá por alguien con quien tengas una relación cercana. Un hermano, una tía, un primo mayor. Alguien con quien haya confianza y disponibilidad emocional.
💡 TIP
Si hay heridas abiertas, avisá con amor que el objetivo no es juzgar, sino comprender.
2. Pensá en un enfoque
- ¿Querés saber cómo era la infancia en los 50?
- ¿O cómo vivieron la migración desde otro país?
- ¿O qué sintieron cuando naciste?
No hace falta tener todas las preguntas listas, pero sí una dirección.
3. Llevá herramientas simples
- Grabador de voz (o celular)
- Cuaderno y birome
- Fotos antiguas como disparadores de memoria
Durante la entrevista: cómo crear un ambiente íntimo
No es un interrogatorio. Es una conversación. Empezá por agradecer, sonreír, y contar por qué esto es importante para vos.
Preguntas que abren puertas
- “¿Cómo era un día normal en tu infancia?”
- “¿Qué cosas te daban miedo de chico?”
- “¿Te acordás cómo se conocieron tus padres?”
🎙️ EJEMPLO REAL
Cuando entrevisté a mi madre, descubrí que su abuela escribía cartas escondidas para no ser leída por su marido. Nunca nadie había hablado de eso. Fue un punto de partida para entender mucho de su forma de amar.
Dejá espacio al silencio
A veces, el silencio es parte del relato. No lo interrumpas. Solo escuchá. Las emociones necesitan tiempo para aflorar.
Repetí las frases que valen oro
Cuando alguien dice: *“Nunca se lo conté a nadie…”*, esa es una joya. Pedí permiso para volver a esa parte después.
Después de la entrevista: reflexionar, guardar y usar
Escuchá la grabación con auriculares
Notarás cosas que no viste en vivo: tonos, risas, vacilaciones. Todo eso también cuenta.
Guardá el archivo de audio
Nómbralo con fecha y tema. Subilo a la nube. Ese testimonio puede ser un legado familiar.
Transformalo en escritura
No transcribas todo. Elegí fragmentos que iluminen momentos de tu propia historia. Un diálogo, una anécdota, un secreto.
Ejemplos reales y consejos de autores
📖 Isabel Allende
“Allí estaba mi madre, contándome que pensó en abortarme. Y yo, adulta, escribiéndolo, entendí su miedo.” — *Isabel Allende*, en una entrevista sobre su libro *Paula*.
📖 Philippe Claudel
“Las historias no están en los hechos, están en cómo alguien los recuerda.” — *Philippe Claudel*
🔗 ¿Querés ver cómo otros lo hicieron?
- Ejemplos de autobiografías completas
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🌍 Fuente confiable
Según Harvard Divinity School, contar historias personales y familiares es una forma de “construir identidad colectiva y curar traumas intergeneracionales”.
FAQ – Preguntas frecuentes
¿Y si un familiar no quiere hablar?
No insistas. Agradecé el límite. Podés escribir sobre el silencio también.
¿Puedo inventar si no me acuerdo todo?
Podés recrear, pero avisá al lector que estás completando desde lo emocional.
¿Y si descubro algo doloroso?
Tomate tiempo. Escribir es también sanar. Hablalo con alguien de confianza.
En resumen
Entrevistar a tu familia puede ser el regalo más grande de tu proyecto autobiográfico. No solo porque te va a ayudar a construir tu historia de vida, sino porque los vínculos también se escriben, se reconstruyen, se celebran.
¿Estás listo para hacer la primera pregunta?
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